Ocho personas fueron acusadas de formar parte de una red internacional de robo de carga, organizada por transportistas comerciales. El pasado 30 de junio, el fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el subdirector a cargo de la oficina local de Nueva York de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), James C. Barnacle, Jr., anunciaron la revelación de la acusación formal en contra de los ocho acusados.
El fiscal federal Jay Clayton declaró que los acusados formaban parte de una sofisticada organización internacional cuyos miembros robaron mercancía por valor de millones de dólares y vendieron esos bienes robados en el mercado negro.
“El robo organizado de carga es un ataque a la integridad de la cadena de suministro comercial de nuestra nación y, de manera más general, a nuestros mercados. Quienes conspiren para perturbar el comercio y perjudicar a los consumidores se enfrentarán a una respuesta coordinada de las autoridades. Nuestra Fiscalía está comprometida a erradicar el crimen organizado de nuestras cadenas de suministro, y perseguiremos a quienes se aprovechan del comercio global para obtener ganancias ilícitas,” añadió Clayton.
10 millones de dólares saqueados por red internacional de robo de carga
El caso está a cargo de la Unidad de Delitos Generales de la Fiscalía. Los fiscales adjuntos de los Estados Unidos Kevin Grossinger y David Steinbach están a cargo de la acusación. Acusados por cargo de conspiración para transportar y poseer mercancía robada, con una pena máxima de cinco años de prisión, se encuentran:
- Vagan Gulian, de 37 años, de Glendale, California
- Zhirayr Gumruyan, de 36 años, de Northridge, California
- Sevak Kocharian, de 37 años, de Brooklyn, Nueva York
- Araik Setrakian, de 36 años, de Los Ángeles
- Vitaly Koshelan, de 56 años, de Dania Beach, Florida
- Arkadiy Pastin, de Brooklyn, Nueva York
- Jashanpreet Singh, de 29 años, de Oaklyn, Nueva Jersey
- Edgar Bezhanian, de 46 años, de Ereván, Armenia
Siete de los ocho acusados se encuentran detenidos, mientras que Bezhanian sigue prófugo. Kocharian ha sido imputado por separado por un cargo de conspiración para cometer extorsión, que conlleva una pena máxima de 20 años de prisión.
La acusación alega que, aproximadamente entre marzo de 2023 y la actualidad, los acusados, junto con otras personas no reveladas, llevaron a cabo un plan organizado a gran escala para robar carga a transportistas comerciales. En total, los actos de robo sustrajeron mercancías por un valor de al menos $10 millones de dólares, según declaró el Distrito Sur de Nueva York.
El Distrito dio a conocer que el grupo operaba en todo el territorio de Estados Unidos, enfocándose en el robo de mercancía de alto valor, como aparatos electrónicos, licores, carne, pescado, huevos, ropa, productos para el cuidado de la piel, equipos de minería de criptomonedas, y una variedad de otros artículos.

Plan de desvío: cómo la red realizaba los robos de carga
La red de robo de carga se llevó a cabo mediante un plan de desvío, posesión, transporte y venta de numerosas cargas de mercancía robada. Los acusados, presuntamente contaban con la colaboración coordinada de al menos un coordinador ubicado en el extranjero y de facilitadores, conductores y trabajadores ubicados en los Estados Unidos.
Según las autoridades, al menos uno de los integrantes del grupo se hacía pasar de manera fraudulenta por un transportista legítimo o por una empresa de la cadena de suministro para obtener contratos de transporte de mercancías entre remitentes y clientes. Mientras tanto, el resto de los miembros de la organización se encargaba de recoger la carga o de desviar el camión que la transportaba antes de que llegara a su destino.
Para ejecutar el fraude, los acusados utilizaban diversas técnicas, entre ellas la modificación de la dirección de entrega y de otros datos en la documentación de envío, así como la retirada de los dispositivos de geolocalización instalados en la carga. De esta forma, lograban apoderarse de las mercancías sin levantar sospechas.
Una vez que el camión llegaba al destino previsto por la empresa, los miembros de la red descargaban y vendían la mercancía robada.
