El viernes 18 de septiembre el precio del diésel alcanzó un nuevo récord con un promedio de casi $6.45 dólares por galón en Estados Unidos. Los precios del petróleo se mantuvieron por encima de los $100 dólares por barril, con restricciones de suministros que llevaron a más promedios estatales alcanzando un nuevo máximo, según los registros de la AAA.
A nivel regional, las diferencias en los precios del diésel son cada vez más evidentes, de acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA). Mientras que en la Costa Este los precios mantienen un comportamiento similar al promedio nacional, en la Costa Oeste han superado los $8 dólares por factores como los elevados impuestos, la limitada capacidad de refinación y una mayor dependencia de las importaciones.
Por su parte, en el Medio Oeste, el incremento de la demanda durante la temporada de cosecha, sumado a interrupciones en las operaciones de algunas refinerías, ha impulsado el precio del diésel hasta acercarse a los $7 dólares.
Abastecimiento global de combustible
El abastecimiento global de combustible se ha visto afectado por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como por los ataques de Ucrania contra instalaciones de refinación rusas. En Estados Unidos, los agricultores enfrentan precios del diésel en niveles récord justo durante la temporada de cosecha, una situación que presiona todavía más sus ya estrechos márgenes de ganancia.
Ante este escenario, es probable que los precios de los alimentos aumenten en los supermercados estadounidenses antes de las elecciones de medio período de noviembre. De acuerdo con el último Índice de Precios al Consumidor, los precios de los alimentos para los consumidores aumentaron un 2.7% interanual en agosto.
Si bien el combustible constituye una proporción relativamente pequeña del costo final de los alimentos, los consumidores podrían comenzar a notar incrementos en los próximos meses. Sin embargo, estos aumentos podrían tardar en reflejarse. Algunos comercios podrían optar por asumir temporalmente los costos adicionales para evitar trasladarlos de inmediato al consumidor. Asimismo, ciertos contratos de transporte establecidos previamente con tarifas más bajas todavía podrían no contemplar los nuevos recargos derivados del aumento en el precio del combustible.
Los transportistas independientes, que normalmente deben pagar el combustible por adelantado, podrían enfrentar mayores dificultades para absorber nuevos incrementos en estos costos, según advirtió Dean Croke, analista principal de DAT Freight & Analytics, en un reporte publicado por Reuters.

Exención de horas de servicio
En respuesta al aumento en los precios del diésel, la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) ha suspendido las normas de horas de servicio para los conductores que transportan combustible diésel y gasolina durante los próximos 90 días, con el fin de reducir las interrupciones en el suministro de combustible.
Según lo establecido por la FMCSA, los conductores deberán continuar tomando un descanso de seis horas en la litera, al menos una vez durante un período de 24 horas, o un descanso de ocho horas si se encuentran en una cabina diurna.
La exención se aplicará únicamente a los conductores de camiones que se encuentren en regla, excluyendo a cualquier persona con una calificación de seguridad condicional o una orden de fuera de servicio vigente, según lo indicó el Departamento de Transporte en un comunicado.
