Un accidente mortal ocurrido en agosto de 2024 en la Ohio Turnpike ha desencadenado varias demandas en las que diferentes partes buscan determinar quién fue responsable de la colisión. Planteando interrogantes sobre la responsabilidad de transportistas, fabricantes de camiones, empresas de infraestructura y remitentes de carga.
El choque ocurrió cuando un SUV redujo la velocidad al aproximarse a una zona de peaje y fue impactado por detrás por un camión con remolque operado por CJJ Industries. El accidente provocó la muerte de un pasajero adulto y de un menor.
La investigación de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) concluyó que la desaceleración y el cambio de carril del SUV fueron la causa probable del accidente y determinó que el conductor del camión no tuvo tiempo suficiente para evitar o reducir el impacto. La NTSB también señaló que un sistema automático de frenado de emergencia no habría podido responder a tiempo.
Sin embargo, las demandas presentadas posteriormente plantean una cuestión más amplia: si el diseño de la plaza de peaje y otros factores relacionados con el camión y la operación del transporte también contribuyeron al accidente.
Demandas apuntan al diseño de la plaza de peaje
Una de las principales líneas argumentales de las demandas se centra en el nuevo sistema de cobro implementado en la Ohio Turnpike. El sistema combinaba carriles electrónicos de alta velocidad para usuarios de E-ZPass con carriles tradicionales en los que los conductores debían reducir considerablemente la velocidad para realizar el pago. Por lo que la NTSB recomendó posteriormente avanzar hacia un sistema de peaje completamente electrónico y eliminar los carriles de baja velocidad.
En una de las demandas, los abogados de las víctimas responsabilizan parcialmente a empresas relacionadas con el diseño y construcción de la plaza de peaje. Prime AE Group, encargada del diseño, y Mosser Construction, responsable de la construcción, enfrentan acusaciones de negligencia relacionadas con las condiciones creadas por la configuración del peaje.
El conductor del camión, Hashim Hall, también presentó una demanda en la que sostiene que circulaba legalmente cuando el SUV frenó y cambió de carril de manera repentina.
La NTSB recomendó que la Administración Federal de Carreteras actualice las normas de control de tráfico y las señalizaciones en las instalaciones de peaje, además de reforzar las mejores prácticas para promover los beneficios de seguridad de los sistemas de cobro totalmente electrónicos.
También pidió acelerar la construcción de un acceso a la autopista en Ohio para mejorar la respuesta ante emergencias y evaluar la necesidad de nuevos accesos. Asimismo, recomendó cerrar permanentemente los carriles de peaje de baja velocidad y comunicar a los operadores los beneficios de seguridad de eliminarlos.

Fabricantes también son señalados
El caso también amplía el debate sobre la responsabilidad de los fabricantes de vehículos comerciales, con Mack Trucks y Volvo apareciendo entre los demandados por reclamaciones relacionadas con los sistemas de mitigación de colisiones. Según la demanda, el camión involucrado podía ser configurado sin determinadas tecnologías de seguridad, y esa característica no estaba instalada en el vehículo utilizado por CJJ Industries. Los abogados argumentan que los fabricantes deberían haber considerado los riesgos asociados con permitir la eliminación de estos sistemas.
M&K Quality Truck Sales, el concesionario, también fue incluido en la demanda bajo argumentos de negligencia relacionados con la selección y suministro del vehículo.
Este caso resulta relevante para los transportistas porque plantea hasta dónde puede extenderse la responsabilidad cuando un vehículo comercial cumple con las regulaciones federales, pero carece de determinadas tecnologías de seguridad que pueden ser adquiridas o instaladas de forma opcional.
La carga peligrosa añade otra posible reclamación
El accidente también provocó el derrame de ácido sulfónico transportado por el camión. Una agente de la Patrulla Estatal de Ohio que acudió al lugar presentó una demanda en la que acusa a varias partes de responsabilidad por las consecuencias de la exposición a la carga.
La demanda sostiene que la agente tuvo que ser descontaminada, trasladada a un hospital y posteriormente sufrió problemas cardíacos y respiratorios. El informe de la NTSB, por su parte, indicó que no se reportaron lesiones por exposición a los productos químicos.
La diferencia entre ambas versiones será relevante para determinar el alcance de los daños y la responsabilidad de las distintas partes.
Un caso con implicaciones para los transportistas
Más allá de quién resulte responsable legalmente, el accidente de Ohio muestra cómo una colisión que involucra un camión comercial puede generar reclamaciones contra numerosos participantes de la cadena de transporte: el conductor, el carrier, el remitente, el fabricante, el concesionario y hasta las empresas encargadas de diseñar y construir la infraestructura vial.
Para los transportistas y propietarios-operadores, el caso también pone de relieve la importancia de documentar el mantenimiento de los vehículos, las inspecciones, la selección de equipos, la capacitación de conductores y los procesos de contratación.
Las demandas continúan siendo alegaciones y deberán resolverse en los tribunales. La investigación de la NTSB, mientras tanto, atribuyó la causa probable del accidente principalmente a la maniobra del SUV y determinó que el conductor del camión no contó con tiempo suficiente para evitar la colisión.
