“Casi todos los camiones que circulan por las carreteras han sido diseñados por la NASA —literalmente”.
El diseño de los camiones ha evolucionado a lo largo de la historia, según los avances tecnológicos de la época y las necesidades de transporte que hubiera en el momento. Durante la década de 1970, con las regulaciones de emisiones volviéndose más estrictas, los camiones tuvieron que adaptarse para brindar eficiencia. Durante esos mismos años, los ingenieros de la NASA tomaron cartas en el asunto para convertir a los camiones no solo en vehículos eficientes, sino también aerodinámicos, sin limitar su capacidad de carga.
En 1973, el ingeniero aeroespacial Edwin J. Saltzman viajaba en bicicleta cuando notó que los camiones grandes en la carretera lo empujaban y tiraban de él al pasar a su lado. La historia de la NASA cuenta que luego de esta mala experiencia, Saltzman decidió buscar la forma de hacer que los camiones “se deslizaran por el aire”, para reducir a resistencia aerodinámica y el consumo de combustible.
Así, durante una década que abarcó los años setenta y ochenta, los investigadores del Centro de Investigación de Vuelo Dryden de la NASA, ahora conocido como Centro Armstrong de la NASA, realizaron pruebas para determinar en qué medida los ajustes en la forma de los camiones reducían la resistencia aerodinámica y mejoraban la eficiencia.
Rediseñando la resistencia y aerodinámica de los camiones
Las técnicas perfeccionadas en la investigación de la aerodinámica de los camiones demostraron ser muy aplicables. Rediseñando una camioneta Ford, se colocaron mechones de fieltro, o hilos, en los lados del vehículo para mostrar el flujo de aire, y al redondear las esquinas y sellar la parte inferior del vehículos, descubrieron que se reducía la resistencia en un 54%, con una pérdida de solo el tres por ciento del volumen interno.
El equipo continuó realizando pruebas y modificando la forma del camión para reducir aún más la resistencia, por ejemplo, cerrando el espacio entre la cabina y el remolque y agregando una cola de barco. En ese momento, descubrieron que un camionero que recorriera 100,000 millas al año podría ahorrar hasta 6,829 galones anualmente con estos cambios.
Las décadas de investigación de la NASA transformaron el diseño de los semirremolques, y muchos fabricantes adoptaron diversos elementos de los experimentos de los ingenieros de la NASA para crear cabinas más aerodinámicas con esquinas y bordes redondeados.

NASA: las bases de la resistencia aerodinámica
Ante las limitaciones impuestas por el diseño rígido de los remolques de carga, la NASA también desarrolló los Airtabs, unos dispositivos diseñados para generar un flujo de aire similar al producido por una cola de barco. Su forma triangular altera el flujo de aire convencional alrededor de los vehículos de gran tamaño y permite que este se estreche hacia la parte posterior. De acuerdo con la NASA, los Airtabs no solo contribuyen a reducir la resistencia aerodinámica, sino que también pueden mejorar la estabilidad del vehículo y disminuir el movimiento de zigzag en los camiones que circulan con remolque.
Algunas empresas han intentado replicar los avances desarrollados a partir de la investigación de la NASA. Actualmente, es más habitual encontrar camiones equipados con faldones laterales, que buscan reproducir el efecto de la parte inferior aerodinámicamente sellada de los primeros diseños estudiados por la NASA al disminuir la resistencia al viento.
