En su esfuerzo continuo por asegurar las carreteras de Estados Unidos, la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) ha cerrado 9,970 escuelas y centros de capacitación CDL para conductores de camiones en Estados Unidos, como parte de una campaña de fiscalización que busca eliminar a los proveedores que incumplen las regulaciones federales de seguridad.
La cifra corresponde a una actualización realizada el 5 de octubre, y representa una de las acciones de mayor alcance emprendidas por la agencia contra los centros que forman a los conductores de vehículos comerciales. Actualmente, poco más de 31,000 ubicaciones permanecen registradas como centros de capacitación activos. Casi 800 centros más se encuentran bajo revisión.
FMCSA aplica una política de tolerancia cero
La FMCSA atribuye el elevado número de clausuras a las investigaciones y estrictas inspecciones realizadas durante la campaña de aplicación de la ley, que tiene una duración prevista de dos años.
El administrador de la agencia, Derek Barrs, estableció una política de “tolerancia cero” frente a los proveedores que no cumplen con las regulaciones federales, consideradas los requisitos mínimos de seguridad para la industria, según informó un portavoz de la FMCSA señaló en un reciente artículo de Transport Topics. “Muchas escuelas han sido cerradas gracias a nuestras investigaciones”, afirmó el portavoz.
Como parte del proceso, la FMCSA está notificando a proveedores que administran al menos una escuela y que no han certificado la finalización de la capacitación de conductores durante el último año.

La ofensiva de la FMCSA está dirigida particularmente contra proveedores que presuntamente utilizan prácticas destinadas a acelerar la obtención de una licencia de conducir comercial (CDL) sin garantizar que los alumnos reciban la preparación necesaria para operar vehículos comerciales de manera segura. Las autoridades buscan eliminar lo que han denominado “fábricas de licencias CDL”, así como identificar a instructores y operadores que no cumplen con los requisitos federales.
De acuerdo con la información proporcionada por la agencia y Transport Topics, algunos operadores habrían aprovechado el sistema de autocertificación para declarar falsamente que cumplían con los requisitos federales de seguridad correspondientes a la capacitación inicial de conductores. Con esa certificación podían aparecer en el Registro de Proveedores de Capacitación de la FMCSA, lo que les permitía operar como centros reconocidos para la formación de conductores.
La FMCSA también relaciona el problema con el fuerte crecimiento del número de escuelas de capacitación durante la pandemia de COVID-19, puesto que entre 2020 y 2024, se registró un aumento de nuevos centros de capacitación, impulsado por la elevada demanda de conductores de camiones. Sin embargo, entre los nuevos proveedores también se encontraban, según la FMCSA, “actores malintencionados” que habrían utilizado el sistema para cometer fraude o incumplir las normas federales.
Transport Topics informó que una página de la agencia que identifica a los proveedores de capacitación eliminados entre 2025 y 2026 contiene casi 7,000 registros, con información sobre los nombres y ubicaciones de los proveedores, así como las fechas y razones de su salida del registro autorizado. Las causas incluyen tanto eliminaciones voluntarias como involuntarias.
Podrían cerrar más escuelas de CDL
La FMCSA continúa revisando a cientos de proveedores mientras amplía las investigaciones sobre el cumplimiento de las normas federales. La estrategia forma parte de una ofensiva más amplia del gobierno federal contra el fraude en el sector del transporte por carretera y busca garantizar que los conductores que obtienen una licencia CDL hayan recibido la capacitación requerida antes de incorporarse a las carreteras.
Además, el Departamento de Transporte obtuvo recientemente mayores recursos para combatir actividades ilegales en la industria del transporte por carretera, después de incorporarse a un grupo de trabajo de la Casa Blanca enfocado en combatir el fraude y dirigido por el vicepresidente J.D. Vance.
