Los robos de carga en trenes de Estados Unidos se han convertido en una amenaza creciente para las empresas ferroviarias y sus clientes. Ante las actividades fraudulentas en las que las bandas de ladrones aprovechan las paradas de los convoyes para sustraer mercancías de alto valor, compañías como CSX, Union Pacific y BNSF Railway elevan sus inversiones en cámaras con inteligencia artificial, drones, cercas y vigilancia especializada, con el fin de asegurar la carga.
En noviembre de 2025, en Memphis, Tennessee, un tren de CSX que permanecía detenido cerca de un depósito fue atacado por tres hombres que descendieron de un Kia Soul negro y treparon a los vagones durante la noche. Los sospechosos rompieron los candados de varios contenedores y sustrajeron mercancías valoradas en más de 20,000 dólares. Al terminar el robo, los delincuentes cargaron parte de la mercancía en el vehículo y escondieron el resto en una zona boscosa cercana para recuperarla posteriormente, según reportó Transport Topics.
Lo que estos delincuentes desconocían es que el depósito contaba con cámaras equipadas con inteligencia artificial (IA), y su tecnología permitió el seguimiento del vehículo utilizado durante el robo. Un grupo especializado en delitos ferroviarios, encabezado por la Oficina de Investigación de Tennessee (TBI), movilizó a agencias federales, estatales y locales, así como a la Guardia Nacional de Tennessee y la policía de CSX.
Un avión siguió el vehículo durante aproximadamente 11 millas. Horas después, los agentes intervinieron cuando uno de los sospechosos descargaba cajas con mercancía presuntamente robada. Los otros dos implicados fueron detenidos en los días posteriores, según registros policiales.
Este caso no solo refleja una problemática mayor, sino que también evidencia los resultados que el uso de tecnologías de detección puede generar durante los robos de mercancía. Sin embargo, las empresas no solo buscan atrapar a los responsables, sino también prevenir y poner fin a cualquier atentado.
Los robos de trenes se multiplicaron desde la pandemia
Los robos de carga en las redes ferroviarias estadounidenses se han cuadruplicado respecto de los niveles anteriores a 2020. Durante la pandemia, la interrupción de determinadas cadenas de suministro criminales coincidió con un fuerte incremento de la demanda de productos físicos. Los centros ferroviarios situados en grandes áreas urbanas comenzaron a convertirse en objetivos especialmente atractivos para las organizaciones dedicadas al robo de mercancías.
Según la investigación de Transport Topics, durante el 2025 se produjeron alrededor de 75,000 robos de mercancías, con pérdidas superiores a 200 millones de dólares. Chicago, Los Ángeles y Memphis destacan entre los principales puntos de preocupación para la industria ferroviaria debido a su importancia como nodos de transporte y distribución.
Entre los productos que despiertan mayor interés se encuentran los aparatos electrónicos, ropa de lujo, bebidas y neumáticos. Estos artículos pueden ser comercializados posteriormente mediante pequeños negocios, distribuidores independientes, talleres de reparación o mercados digitales.
Los neumáticos representan un nicho especialmente atractivo porque pueden ser revendidos con relativa facilidad. Otros grupos se concentran en productos electrónicos y ropa, cuya demanda permite convertir rápidamente la mercancía robada en efectivo.
Los delincuentes también han intentado sustraer objetos de mayor tamaño, incluidos vehículos, aunque en algunos casos los sistemas de seguridad impiden que puedan retirarlos de los vagones.

Trenes largos y paradas predecibles crean oportunidades
La transformación de la operación ferroviaria también ha contribuido al problema. Los esfuerzos de las compañías por aumentar la eficiencia han generado trenes que pueden alcanzar hasta tres millas de longitud y que, con frecuencia, operan con tripulaciones reducidas. De esta manera, las paradas prolongadas y relativamente predecibles cerca de determinadas estaciones representan oportunidades para abordar los trenes y abrir contenedores.
En Memphis, las autoridades han identificado la presencia de pandillas como Gangster Disciples, Crips y Almighty Vice Lords en el entorno de estos delitos. En otras regiones, investigadores han señalado la participación de redes criminales más sofisticadas y, en determinados casos, posibles vínculos con organizaciones transnacionales.
Las tácticas también están cambiando. Algunos grupos han dejado de depender exclusivamente de teléfonos celulares y utilizan walkie-talkies para coordinar sus movimientos. Otros buscan trenes que se detienen más lejos de las áreas urbanas, donde la respuesta policial puede ser más complicada. Incluso se han detectado casos en los que los delincuentes saltan desde puentes hacia convoyes en movimiento.
Ferrocarriles aumentan sus inversiones en tecnología y vigilancia
Ante el incremento del robo de mercancías en trenes, las empresas ferroviarias están destinando millones de dólares a la seguridad. Un caso en Memphis, es el depósito Leewood Yard de CSX, que pasó de ser una instalación mayormente abierta a contar con características similares a una zona fortificada. La empresa invirtió más de 7.5 millones de dólares en aproximadamente 14,000 pies de cercas de seguridad y estructuras con alambre de púas de más de 15 pies de altura.
Además, instaló alrededor de 30 cámaras de vigilancia con software de inteligencia artificial. Estas herramientas permiten monitorear las instalaciones en tiempo real y apoyar las investigaciones posteriores, incluso cuando los delincuentes intentan cambiar las placas de los vehículos.
CSX también modificó sus horarios para mantener los trenes en movimiento durante su paso por zonas consideradas de alto riesgo. La compañía asegura que estas medidas han contribuido a reducir un 80% los robos ferroviarios en la región de Memphis de un año a otro.

Union Pacific es otra compañía que también ha destinado importantes recursos a combatir el robo de carga. Desde enero de 2023, la compañía ha invertido más de 30 millones de dólares en proyectos de seguridad, incluidos drones con imágenes térmicas, cámaras mejoradas con IA y barreras físicas.
BNSF Railway cuenta con una fuerza policial propia de aproximadamente 200 personas, además de unidades caninas, y está incorporando cercas eléctricas, muros y barreras resistentes a cortes.
El objetivo ya no es únicamente responder después de que ocurre un robo. La estrategia busca detectar a los delincuentes en tiempo real, identificar vehículos, anticipar patrones y facilitar arrestos.
Sin embargo, el desafío para el sector del transporte de carga no se limita al valor de los productos sustraídos. Cada robo puede generar interrupciones operativas, daños en los vagones, pérdidas para los clientes y mayores costos de seguridad y seguros.
La batalla por reducir el robo de carga ferroviaria, por tanto, se está trasladando de las vías y patios ferroviarios al terreno de la tecnología y la inteligencia policial. En Memphis, las cámaras con IA demostraron que pueden marcar una diferencia: una operación que antes podía terminar con mercancía desaparecida terminó con tres sospechosos identificados y detenidos.
