La música es un remedio para el alma, pero, ¿sabías que también puede ser peligrosa para conducir? Conducir a la par de tu canción favorita puede ser tan liberador como peligroso, la diferencia está en los BPM de cada canción. Un reciente análisis de la firma de abogados Trujillo González, se dio a la tarea de examinar 30 listas de reproducción de Spotify para viajes por carretera y conducción; seleccionando las 50 canciones que aparecían con más frecuencia, las clasificó según su tempo.
En música, BPM significa “latidos por minuto” (beats per minute), una medida numérica del tempo; por ejemplo, 120 BPM significa que hay 120 latidos en un minuto, o dos latidos por segundo. La música con más de 120 BPM se ha relacionado con una conducción más rápida y menor atención al entorno, lo que eleva el riesgo de cometer errores al volante.
Aunque ciertos géneros, como el metal y la música electrónica de baile, se asocian con una conducción más agresiva y distraída, también puede ser una canción emotiva la que nos distraiga al conducir.

Las canciones más peligrosas para conducir a su ritmo
Según la investigación de Trujillo González, estas son las cinco canciones más peligrosas de las cincuenta analizadas:
- “Shape of You” de Ed Sheeran — 192 BPM
- “Wonderwall” de Oasis — 173 BPM
- “STAY” de The Kid LAROI y Justin Bieber — 169 BPM
- “Rebel Yell” de Billy Idol — 166 BPM
- “One Way or Another” de Blondie — 162 BPM
La canción que ocupa el primer lugar apareció en 24 de las 30 listas de reproducción analizadas y acumula más de cinco mil millones de reproducciones en Spotify. Aunque Ed Sheeran no es precisamente el artista que uno esperaría encontrar en lo más alto de la lista, “Shape of You” tiene un tempo de 192 BPM, considerablemente rápido, que puede provocar reacciones como aumentar la velocidad del vehículo o distraerse al cantar la canción.
El resto de la lista de las 10 mejores canciones incluyó “Happy” de Pharrell Williams, “Hey Ya!” de Outkast, “Don’t Stop Me Now” de Queen, “Mr. Brightside” de The Killers y “Locked Out of Heaven” de Bruno Mars. “Happy” obtuvo un 95% en cuanto a lo bailable que es, mientras que Bruno Mars alcanzó un 92% y Outkast, un 91%.
La lista no analizó todas las canciones, sino únicamente las 50 más comunes en listas de reproducción para viajes por carretera. Por esto, los resultados tal vez pueden ser un poco sorprendentes.
Si relacionamos el riesgo de conducción con los BPM, la canción más peligrosa sería entonces “Thousand” de Moby, que alcanza un máximo de aproximadamente 1,015 BPM y ostenta el récord mundial de Guinness por el tempo más alto en una canción comercial. Sin duda una canción que no se recomendaría incluir en tu lista de reproducción al conducir.
Conducción segura al ritmo adecuado
Detrás de este análisis, hay una razón física por la que la música con un ritmo acelerado puede cambiar la forma en que se conduce. Según los datos que cita el abogado, es el sistema nervioso autónomo, el encargado de controlar la frecuencia cardiaca y las respuestas al estrés, al igual que la sincronización rítmica, en la que el comportamiento puede sincronizarse con un compás, quien juega un papel fundamental en las reacciones del cuerpo. Por ello, la firma establece que el rango de conducción más seguro es de 60 a 100 BPM.
Todo esto no quiere decir que no debas escuchar estas canciones al conducir. La lista fue elaborada con la intención de que los conductores sean conscientes de sus acciones al volante, sobre todo cuando escuchan música con un tempo elevado. La próxima vez que estés escuchando “Shape of You” o “Mr. Brightside”, pon atención al velocímetro. ¿La teoría es acertada?
