Una investigación de la Asociación Nacional de Transporte de Carga Motorizada (NMFTA, por sus siglas en inglés) encendió las alertas sobre la existencia de una amplia red de dispositivos de registro electrónico (ELD) de «marca blanca» registrados ante la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA), los cuales podrían representar un riesgo para el cumplimiento de las normas de horas de servicio (HOS) y la ciberseguridad del sector.
De acuerdo con la investigación, más de 1,000 dispositivos ELD se encuentran autocertificados en el registro de la FMCSA, un esquema que ha generado preocupaciones sobre la falta de supervisión regulatoria. Mediante ingeniería inversa, análisis de firmware, inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) y el estudio de aplicaciones móviles, la NMFTA descubrió que aproximadamente el 75% de los ELD registrados corresponden a productos de «marca blanca», es decir, dispositivos comercializados bajo diferentes nombres comerciales, pero que comparten el mismo software, hardware y código base.
El director de operaciones de la NMFTA, Joe Ohr, en una reciente entrevista con Overdrive, explicó que los investigadores identificaron más de una docena de familias de ELD de marca blanca, algunas de ellas conformadas por decenas de productos prácticamente idénticos. Incluso, se detectaron empresas con más de 100 dispositivos registrados bajo distintas marcas que utilizan exactamente la misma plataforma tecnológica.
ELDs camaleónicos: deficiencias regulatorias y vulnerabilidades de ciberseguridad
La principal preocupación radica en que, cuando la FMCSA determina que un ELD incumple con la normativa y lo retira de su lista de dispositivos aprobados, otros equipos basados en la misma tecnología cuentan con la apertura para seguir operando bajo nombres diferentes. Lo que resulta en que las mismas deficiencias regulatorias o vulnerabilidades de ciberseguridad permanezcan activas en el mercado, dificultando la aplicación efectiva de la ley.
Según Ohr, la investigación comenzó al analizar el origen de fabricación de numerosos dispositivos, especialmente aquellos con componentes provenientes de China, motivados por preocupaciones similares a las surgidas tras la investigación del Congreso estadounidense sobre grúas portuarias con componentes chinos considerados un posible riesgo para la seguridad nacional.
Si bien el representante de la NMFTA aclaró que los principales proveedores de ELD, como Omnitracs, Samsara, Motive y Geotab, cumplen con las regulaciones y son ampliamente utilizados por las principales flotas de Estados Unidos, señaló que el crecimiento del registro de dispositivos autocertificados resultó sorprendente y motivó un análisis más profundo.
Aunque el uso de tecnología de marca blanca puede responder a modelos comerciales legítimos, como el licenciamiento de una plataforma desarrollada por un fabricante a otra empresa encargada de su comercialización, la NMFTA considera que la existencia de cientos de registros idénticos bajo diferentes nombres carece de una justificación válida y facilita que operadores incumplan las reglas de horas de servicio.

NMFTA busca el cumplimiento regulatorio
Actualmente, la FMCSA ha retirado 80 dispositivos ELD de su registro durante el último año, una cifra que contrasta con la magnitud del problema detectado. Debido a que el proceso para revocar un dispositivo requiere meses de investigación y procedimientos administrativos, los llamados «ELD camaleónicos» continúan disponibles bajo distintas marcas, lo que dificulta su eliminación del mercado.
Ante este panorama, el administrador de la FMCSA, Derek Barrs, anunció su compromiso de eliminar el actual modelo de autocertificación que permite a los fabricantes registrar sus dispositivos sin una verificación previa por parte de la autoridad.
La investigación continúa en desarrollo y los especialistas de la NMFTA mantienen el análisis sobre las implicaciones que estos dispositivos representan para la transparencia de la cadena de suministro, la ciberseguridad y el cumplimiento regulatorio en una industria del transporte cada vez más dependiente de la tecnología.
