Ferrari entró de lleno en la era eléctrica y lo hizo con un modelo que ya consiguió dos cosas difíciles de ignorar: dividir a los seguidores de la marca y romper un récord mundial en una subasta.
Una unidad exclusiva de la Ferrari Luce, el primer vehículo totalmente eléctrico de producción de la compañía italiana, fue vendida por USD 40 millones durante la tradicional semana de subastas de Monterey, California. La cifra la convirtió en el auto nuevo más caro vendido hasta ahora bajo martillo, según Ferrari.
Pero ¿por qué un Ferrari que acaba de alcanzar semejante precio genera polémica?
La respuesta está principalmente en lo que representa el Luce para una compañía que construyó buena parte de su identidad alrededor de los motores de combustión, el sonido y los deportivos de dos puertas.
El Ferrari que rompió con la tradición

Presentado en mayo de 2026, el Luce es el primer Ferrari completamente eléctrico de producción.
En lugar de un motor V8 o V12, utiliza cuatro motores eléctricos independientes, uno para cada rueda, capaces de desarrollar conjuntamente 1.050 caballos de potencia.
Las prestaciones siguen siendo propias de un superdeportivo: acelera de 0 a 100 km/h en aproximadamente 2,5 segundos, supera los 310 km/h —unas 193 mph— y utiliza una batería de 122 kWh, fabricada en Maranello.
Ferrari anuncia una autonomía superior a los 530 kilómetros, aproximadamente 329 millas, por carga.
Son números que explican por qué el Luce resulta relevante más allá del mercado de lujo. La evolución de las baterías, los sistemas de gestión energética y los motores eléctricos de altas prestaciones forma parte de una transformación tecnológica que también está alcanzando pickups, vans y vehículos comerciales.
¿Por qué generó polémica?
El debate no se produjo solamente porque Ferrari haya eliminado el motor de combustión.
También está relacionado con su diseño.
El Luce fue desarrollado junto con LoveFrom, el estudio liderado por Jony Ive, reconocido por haber sido durante años una de las principales figuras detrás del diseño de Apple.
El vehículo presenta una silueta muy diferente de la de los deportivos tradicionales de Maranello: tiene una amplia superficie vidriada, cuatro puertas y cinco plazas.
Parte de los seguidores consideró la electrificación una evolución necesaria para Ferrari, mientras que otros cuestionaron precisamente ese diseño más curvilíneo y alejado de la estética tradicional de la compañía. El debate llegó incluso al mercado financiero: después de la presentación, las acciones de Ferrari registraron una caída superior al 8%, según la información recopilada en el material.
En otras palabras, la controversia no está relacionada con sus prestaciones, sino con una pregunta mucho más profunda para la marca: ¿hasta dónde puede cambiar un Ferrari y seguir siendo un Ferrari?

¿Por qué pagaron USD 40 millones?
Hay otro punto importante: un Ferrari Luce normal no cuesta USD 40 millones.
La unidad vendida en California es el denominado “Chassis 0”, una pieza especial anterior a la comercialización regular del modelo y construida bajo especificaciones para Estados Unidos.
Fue configurada mediante el programa Tailor Made de Ferrari y recibió una pintura exclusiva Madreperla Semi-Gloss, un acabado perlado semibrillante que refleja diferentes tonalidades dependiendo de la luz.
El interior está revestido en cuero metálico Perla Le Mans, elaborado con pieles suizas seleccionadas.
También cuenta con ruedas específicas, pinzas de freno personalizadas, una insignia especial y una placa que certifica su condición de primera unidad.
De USD 1,1 millones a USD 40 millones
El resultado fue extraordinario incluso para los parámetros del mercado de autos de colección.
Se esperaba que el “Chassis 0” alcanzara algo más de USD 1,1 millones, pero finalmente fue adjudicado por USD 40 millones.
La enorme diferencia tiene también una explicación: la subasta tuvo un propósito benéfico. Todo lo recaudado será destinado a The Ferrari Foundation para financiar iniciativas educativas.
Por eso, los USD 40 millones no deben interpretarse como el valor comercial normal del Luce.
El modelo de producción tendrá un precio base cercano a 550.000 euros —aproximadamente USD 640.000—, y las primeras unidades están previstas para clientes hacia finales de 2026.
De California a Italia y nuevamente a su comprador
La operación también tiene una particularidad logística.
Aunque la subasta se realizó en Monterey, California, el comprador no recibirá inmediatamente el automóvil.
Después del remate, el “Chassis 0” regresará a Maranello, Italia, donde fue construido. La entrega definitiva está prevista para el primer trimestre de 2027.
Las condiciones de la operación establecen además que, si el propietario reside fuera de Estados Unidos, deberá encargarse de los correspondientes procedimientos de exportación e importación.
Mover un vehículo de semejante valor implica una operación de transporte especializado muy diferente de la logística convencional: manipulación controlada, seguros específicos, documentación aduanera y coordinación internacional forman parte del recorrido de estas piezas únicas.

California, centro mundial de los autos de colección
El récord de la Ferrari se produjo durante una semana especialmente fuerte para el mercado de vehículos de colección.
Las subastas de Monterey movilizaron casi USD 376 millones en apenas tres noches.
Un McLaren F1 GTR de 1996 alcanzó USD 34,65 millones y un Chevrolet Corvette Grand Sport de 1963 llegó a USD 18,7 millones. También se vendieron varios de los Ferrari más buscados del mundo, entre ellos F50, 288 GTO, Enzo, LaFerrari y F40.
Pero fue precisamente el modelo que más se aleja de la historia tradicional de Ferrari el que terminó encabezando las cifras.
La venta del Luce muestra una paradoja interesante: el Ferrari que generó resistencia por romper con el pasado de la marca acaba de convertirse, antes incluso de su llegada regular al mercado, en una pieza histórica de USD 40 millones.
