Indiana y Ohio desarrollan uno de los proyectos más importantes de Estados Unidos para incorporar camiones autónomos al transporte de mercancías. La iniciativa cuenta con una inversión de US$ 8,8 millones, financiada parcialmente mediante subvenciones del Departamento de Transporte de Estados Unidos (USDOT), y utiliza las carreteras del Medio Oeste como escenario de pruebas para tecnologías que podrían transformar la industria del trucking.
El programa, denominado Truck Automation Corridor Project, es gestionado por el Departamento de Transporte de Indiana (INDOT), el Departamento de Transporte de Ohio (ODOT) y DriveOhio, la iniciativa estatal dedicada al desarrollo de nuevas tecnologías de movilidad.
Su objetivo es evaluar cómo pueden circular los camiones automatizados junto a vehículos convencionales, qué condiciones deben reunir las carreteras y cuáles son los requisitos de seguridad necesarios para incorporar estas tecnologías al transporte comercial.
El eje del proyecto es la Interstate 70 (I-70), que conecta Indianápolis con Columbus, una autopista estratégica para el movimiento de mercancías entre centros industriales, depósitos y grandes mercados de Estados Unidos.
A diferencia de las pruebas realizadas exclusivamente en circuitos cerrados, este programa incorpora operaciones comerciales reales, con vehículos que transportan productos mientras los organismos públicos y las empresas participantes recopilan información sobre su funcionamiento.
Por qué Indiana y Ohio eligieron la I-70
Indiana y Ohio ocupan una posición estratégica dentro de la red logística estadounidense. Ambos estados concentran una importante actividad manufacturera, centros de distribución, depósitos y empresas de transporte que abastecen distintos mercados del país.
La I-70 conecta las capitales de ambos estados a lo largo de aproximadamente 166 millas (267 kilómetros) y forma parte de una red de autopistas utilizada diariamente por miles de vehículos comerciales.
Esta ubicación permite estudiar el comportamiento de los camiones automatizados en condiciones habituales de circulación, con automóviles particulares, vehículos pesados, zonas de obras y cambios meteorológicos.
El proyecto también busca resolver una dificultad que enfrenta el desarrollo de esta tecnología: las diferencias entre las regulaciones estatales.
Un camión que atraviesa varios estados necesita operar bajo requisitos compatibles de seguridad, comunicaciones y circulación. Por eso, Indiana y Ohio trabajan en la evaluación de infraestructura y en procedimientos que puedan facilitar la interoperabilidad de los sistemas automatizados.
Una inversión para mejorar la seguridad y la eficiencia logística
Los US$ 8,8 millones destinados al programa permiten desarrollar pruebas, recopilar información y evaluar tecnologías de conducción automatizada aplicadas al transporte pesado.
Entre los principales objetivos se encuentran la reducción de accidentes, la mejora de la eficiencia operativa, el ahorro energético y el desarrollo de nuevas herramientas para la industria.
La iniciativa también responde a dos desafíos del sector: las dificultades para contratar y retener conductores profesionales y la necesidad de reducir las emisiones asociadas al transporte de mercancías.
Sin embargo, no todas las tecnologías evaluadas buscan eliminar al conductor. Algunas están diseñadas para asistirlo durante la conducción, mientras que otras permiten realizar determinadas operaciones sin una persona dentro del vehículo.
Esta combinación ofrece una perspectiva más amplia sobre el futuro del trucking, en el que podrían convivir camiones convencionales, vehículos con asistencia avanzada y unidades totalmente autónomas.
Qué tecnologías se prueban en las carreteras
Uno de los sistemas incorporados es el platooning, una tecnología que permite conectar electrónicamente dos camiones para que circulen de manera coordinada.
El primer vehículo establece la velocidad y la trayectoria, mientras el segundo utiliza comunicaciones entre vehículos y sistemas automatizados de aceleración, frenado y dirección para seguirlo.
En estas operaciones, ambos camiones cuentan con conductores profesionales que pueden recuperar el control manual cuando sea necesario.
Durante una de las primeras etapas comerciales del programa, los vehículos recorrieron más de 2.700 millas, acumularon casi 50 horas de funcionamiento en modo platooning y realizaron cerca de 50 entregas.
También se incorporaron camiones equipados con sistemas avanzados de asistencia, como frenado automático de emergencia, detección de puntos ciegos y mantenimiento de carril.
La etapa más reciente incluye vehículos eléctricos con autonomía de Nivel 4, capaces de transportar mercancías sin conductor a bordo dentro de condiciones operativas previamente definidas.
En Ohio, la empresa tecnológica Einride y el operador EASE Logistics comenzaron a utilizar dos de estas unidades para realizar recorridos comerciales diarios entre instalaciones de Marysville.
Estas operaciones constituyen una aplicación concreta de la tecnología, aunque no equivalen a una circulación autónoma completa por toda la I-70 entre Indiana y Ohio.
El desafío del clima y la seguridad vial
Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la evaluación de los sistemas automatizados frente a condiciones meteorológicas variables.
Indiana y Ohio registran nevadas, hielo, lluvias intensas y episodios de niebla que pueden modificar considerablemente las condiciones de las carreteras.
Estas situaciones representan un desafío para las cámaras, los sensores y los sistemas electrónicos que permiten a los vehículos identificar obstáculos y tomar decisiones de conducción.
Los estudios también consideran la circulación en zonas de obras, las maniobras de otros vehículos, los cambios de carril y la capacidad de respuesta ante situaciones imprevistas.
Además, las autoridades trabajan en procedimientos para que la policía y los servicios de emergencia puedan identificar e interactuar con vehículos automatizados.
La información recopilada permitirá determinar qué condiciones de infraestructura y seguridad resultan necesarias antes de ampliar estas operaciones a otros corredores comerciales.
Qué significa para los camioneros
El desarrollo de estas tecnologías también plantea cambios para quienes trabajan en el transporte de mercancías.
Los sistemas de asistencia pueden contribuir a reducir determinadas situaciones de riesgo y facilitar algunas tareas de conducción. Por su parte, los vehículos autónomos abren nuevas posibilidades de supervisión remota y gestión de flotas.
Esto podría generar una transformación gradual de ciertas funciones profesionales, con mayor participación de operadores especializados en tecnología, mantenimiento y coordinación logística.
No obstante, la expansión de los camiones autónomos todavía enfrenta desafíos técnicos, regulatorios y económicos. Las operaciones actuales se desarrollan bajo condiciones específicas y no representan una sustitución generalizada de los conductores profesionales.
Indiana y Ohio buscan un modelo para Estados Unidos
El Truck Automation Corridor Project comenzó en 2021 y tiene previsto concluir a principios de 2027. Sus resultados serán compartidos con el Departamento de Transporte de Estados Unidos y podrán servir como referencia para futuras decisiones sobre infraestructura, seguridad y regulación del transporte automatizado.
La experiencia también permitirá evaluar qué tecnologías pueden incorporarse a las operaciones comerciales, cuáles requieren mayores desarrollos y qué inversiones serían necesarias para ampliar su utilización.
Para la industria logística, la importancia del programa va más allá de los camiones que participan actualmente en las pruebas. Indiana y Ohio están desarrollando un modelo de cooperación entre estados, organismos públicos y empresas privadas para preparar las carreteras estadounidenses ante una nueva generación de vehículos comerciales.
El desafío será comprobar si estas tecnologías pueden mejorar la seguridad y la productividad sin comprometer la convivencia con el tránsito convencional ni las condiciones de trabajo de quienes mantienen en movimiento las cadenas de suministro del país.
