Tesla vuelve a estar bajo escrutinio tras una serie de accidentes registrados en octubre de 2026, dos de ellos mortales y relacionados con vehículos de la compañía en California. Los incidentes han reavivado el debate sobre la seguridad de los sistemas de conducción asistida y las verdaderas capacidades de la tecnología de conducción autónoma de la empresa.
El pasado 22 de octubre, un hombre de 71 años murió tras ser atropellado por un Tesla mientras cruzaba la Interestatal 80 en Vallejo, California. Según informes del diario Los Angeles Times, el vehículo circulaba en modo de conducción totalmente autónoma al momento del accidente. Sin embargo, las circunstancias exactas del siniestro deberán confirmarse mediante la investigación correspondiente.
El 13 de octubre, la Patrulla de Carreteras de California (CHP, por sus siglas en inglés) informó sobre un accidente en el que un Tesla chocó contra una patrulla ocupada por dos agentes. El accidente ocurrió mientras los oficiales investigaban un choque mortal en la Interestatal 80, en dirección este, cuando el Tesla entró a alta velocidad en un tramo de la carretera cerrado al tránsito y se estrelló contra la unidad policial.
De acuerdo con la CHP, el conductor del Tesla estaba dormido al momento del impacto. El incidente volvió a poner sobre la mesa los riesgos asociados con la confianza excesiva en los sistemas de asistencia a la conducción, especialmente cuando los conductores dejan de prestar atención a las condiciones de la carretera.
Tesla fue declarada parcialmente responsable en un accidente fatal
Los recientes incidentes se producen después de que, en agosto de 2026, Tesla fuera declarada parcialmente responsable en un caso relacionado con un accidente mortal ocurrido en 2019 en Key Largo, Florida, en el que un vehículo Tesla circulaba con el sistema Autopilot activado. Según los antecedentes del caso, el vehículo no se detuvo ante una señal de alto y chocó contra un automóvil estacionado, lo que provocó la muerte de una persona y lesiones graves a otra.
La demanda alegó que Tesla difundió mensajes confusos y engañosos sobre las capacidades reales de Autopilot, promocionándolo de una manera que podía generar la impresión de que se trataba de un sistema completamente autónomo. Los demandantes además sostuvieron que el conductor utilizaba su teléfono móvil porque creía que el vehículo podía gestionar la situación por sí mismo, y acusaron a la compañía de conocer los posibles usos indebidos de su tecnología sin implementar medidas suficientes para prevenirlos.
El jurado coincidió con los argumentos de la acusación sobre la responsabilidad de Tesla y la percepción que sus mensajes publicitarios podían generar entre los consumidores. El caso reavivó las preguntas sobre la responsabilidad de los fabricantes al comunicar las capacidades y limitaciones de las tecnologías de asistencia a la conducción.

Tesla Autopilot: ¿por qué no es completamente autónomo?
En una publicación de Facebook, la Patrulla de Carreteras de California reiteró que el modo Full Self-Driving de Tesla no es completamente autónomo. Por lo que esta tecnología no exime a los conductores de sus responsabilidades. “Conducir distraído o sin prestar atención puede tener consecuencias devastadoras. Reduce la velocidad. Hazte a un lado. Mantente alerta. Hay vidas que dependen de ello,” señaló la CHP en su publicación.
Tesla Autopilot es un sistema de asistencia a la conducción de nivel 2 que combina funciones como la dirección automática y el control de velocidad con otras tecnologías de seguridad, entre ellas las advertencias de colisión y el frenado automático de emergencia. Aunque estas funciones pueden ayudar al conductor, no convierten al vehículo en un automóvil completamente autónomo. El conductor debe permanecer atento, supervisar el entorno y estar preparado para intervenir cuando sea necesario.
La distinción también es importante para el sistema Full Self-Driving (FSD), cuyo nombre puede llevar a confusiones sobre el grado de autonomía que ofrece. La disponibilidad de funciones automatizadas no elimina la responsabilidad humana ni garantiza que el vehículo pueda responder de manera segura ante cualquier situación.
La conducción autónoma de Tesla y el futuro de los camiones eléctricos
La serie de accidentes ocurre mientras Tesla prepara la expansión de sus tecnologías de automatización al sector del transporte de carga. La compañía anunció planes para que su sistema de conducción autónoma opere en el Tesla Semi a finales de 2026 o principios de 2027. La iniciativa podría representar un avance en la automatización del transporte comercial, aunque también plantea interrogantes sobre la seguridad, la supervisión humana y la regulación de los vehículos pesados.
Por su parte, la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) abrió la puerta a una posible implementación más amplia de camiones autónomos al conceder una exención relacionada con una norma sobre dispositivos de advertencia, que permite a determinadas empresas de transporte autónomo cumplir con ese requisito sin necesidad de un conductor.
La medida forma parte de un panorama regulatorio en evolución, en el que las autoridades deben equilibrar el desarrollo tecnológico con la seguridad vial.
