Volvo Trucks North America continúa reforzando su estrategia de sostenibilidad con la incorporación de materiales reciclados y renovables en la fabricación de sus nuevos modelos VNL de largo recorrido y VNR para operaciones regionales. La iniciativa, según declaró la empresa, busca reducir la huella de carbono asociada a la producción de camiones pesados sin comprometer la calidad ni el desempeño de los vehículos.
La compañía anunció que, desde mayo, ha implementado una serie de cambios en sus procesos de fabricación que sustituyen componentes tradicionales por alternativas con un alto contenido de materiales reciclados de origen nacional. «Cada componente de un camión representa una oportunidad para reducir el impacto ambiental», afirmó Peter Voorhoeve, presidente de Volvo Trucks North America.
Entre las principales novedades se encuentran los protectores contra salpicaduras ubicados en los pasos de rueda delanteros, que ahora se fabrican con un 75% de plástico reciclado postindustrial procedente de Estados Unidos, una medida que contribuye a disminuir las emisiones de carbono derivadas de la fabricación.
En el interior de la cabina, Volvo también incrementó el uso de materiales reciclados, con alfombras que contienen hasta un 50% de material reciclado y se producen en Hampton, New Hampshire, mediante un proceso que reutiliza los residuos de fabricación en la misma planta, evitando desperdicios. Asimismo, los respaldos de los asientos incorporan hasta un 75% de fibras recicladas.
La apuesta por la sostenibilidad también alcanza los acabados de mayor nivel. En las versiones Ultimate, Volvo sustituyó los tradicionales acabados de imitación por molduras elaboradas con chapa de madera auténtica de ayous, proveniente de bosques gestionados de forma responsable y certificados por el Forest Stewardship Council (FSC) y el Programme for the Endorsement of Forest Certification (PEFC).

Más componentes reciclados y nuevos materiales en desarrollo por Volvo
La estrategia de Volvo no se limita a los modelos actuales. La empresa prevé ampliar el uso de plásticos reciclados nacionales a 44 componentes distintos del panel de instrumentos, utilizando cadenas de suministro completamente establecidas en Estados Unidos para reducir las emisiones asociadas al transporte de materiales.
Además, los equipos de ingeniería trabajan en el desarrollo de nuevos biocompuestos elaborados con cáñamo y subproductos agrícolas, así como en la incorporación de plásticos recuperados del océano y textiles reciclados para futuras generaciones de camiones.
Otro de los pilares de esta estrategia será el llamado «diseño para el desmontaje», un enfoque que busca facilitar el desensamble de los vehículos al final de su vida útil para recuperar y reutilizar componentes de alto valor, promoviendo una economía más circular dentro de la industria del transporte.
Con estas iniciativas, Volvo busca disminuir el impacto ambiental de la fabricación de sus camiones y avanzar hacia una producción más eficiente, sostenible y alineada con los objetivos de reducción de emisiones en el sector del transporte pesado.
