Los mercados financieros de Estados Unidos atraviesan una jornada marcada por la volatilidad y el creciente temor de los inversionistas, en un contexto de tensiones geopolíticas, fuerte alza del petróleo y señales de deterioro en el mercado laboral. En el más reciente episodio del podcast Mercado Sobre Ruedas, el periodista especializado en mercados financieros Julián Yosovitch, nos ofrece un vistazo al estado actual de Estados Unidos.
En la última jornada de la semana, el índice Dow Jones registró una caída superior al 1.5%, mientras que el S&P 500 retrocedió más de 1%. Con estos resultados, el Dow acumuló una pérdida semanal de 3.4%, su peor desempeño desde abril de 2025, mientras que el S&P registró su mayor caída semanal desde noviembre, explica Yosovitch.
La incertidumbre también se reflejó en el VIX, conocido como el “índice del miedo”, que superó los 27 puntos, su nivel más alto desde abril de 2025, señal de una creciente aversión al riesgo entre los inversores.
Guerra en Medio Oriente impulsa el precio del petróleo
Según Yosovitch, uno de los principales factores detrás de la volatilidad es la escalada del conflicto en Medio Oriente, que ya suma siete días y comienza a afectar sectores clave como energía, transporte y cadenas globales de suministro.
El precio del crudo se disparó con fuerza:
- El WTI subió 8.5% hasta los 81 dólares por barril.
- El Brent avanzó más de 5%, superando los 85 dólares.
En términos semanales, el WTI acumula un alza cercana al 29% y el Brent más del 20%, los mayores incrementos desde la pandemia. Ambos se encuentran en sus niveles más altos desde el 2024.
Además, Yosovitch señala que la preocupación central del mercado gira en torno al estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del comercio marítimo mundial de petróleo. Un bloqueo prolongado podría generar una crisis energética global.

Impacto en inflación y política monetaria
El encarecimiento del petróleo también genera inquietud por su impacto inflacionario. Al tratarse de un insumo clave para múltiples industrias y para el transporte, su aumento suele trasladarse a los precios finales y presionar la inflación, explica el experto en Mercado Sobre Ruedas.
Este escenario complica el panorama para la Reserva Federal (Fed), que debe equilibrar su doble mandato: estabilidad de precios y pleno empleo. Un incremento de la inflación podría limitar la capacidad del banco central para reducir las tasas de interés.
A la tensión energética se sumó un débil reporte laboral. En febrero, la economía estadounidense perdió 92,000 empleos, cuando los analistas esperaban la creación de alrededor de 55,000 puestos.
Además, la tasa de desempleo subió a 4.4%, desde 4.3%, y la tasa de participación laboral cayó de 62.1% a 60%. Tras la publicación del dato, el mercado aumentó al 80% la probabilidad de que la Fed recorte tasas al menos dos veces en 2026, posiblemente en julio y diciembre.
En medio de la volatilidad, los sectores reaccionaron de forma dispar:
- Sector comercial: caídas cercanas al 3%.
- Financiero: retrocesos de alrededor del 2%.
- Tecnología, consumo y entretenimiento: también a la baja.
- Petróleo y gas: avances moderados beneficiados por el alza del crudo.

Un escenario de alta incertidumbre
Los analistas coinciden en que el comportamiento de los mercados dependerá principalmente de dos factores: la duración del conflicto en Medio Oriente y la evolución de la inflación y el empleo en Estados Unidos.
Mientras tanto, Yosovitch concluye que los inversionistas se preparan para semanas de alta volatilidad, con la mirada puesta en la próxima reunión de la Reserva Federal, programada para el 18 de marzo, donde el mercado estima una probabilidad del 94% de que las tasas se mantengan sin cambios.