Se suele decir que la risa es la mejor medicina. Desde la antigüedad, civilizaciones como la griega y la romana ya reconocían su valor terapéutico: consideraban que podía aliviar molestias físicas, disminuir el estrés y contribuir al equilibrio emocional.
Cada año, el primer domingo de mayo (3 de mayo en 2026) se conmemora el Día Mundial de la Risa, una fecha destinada a fomentar la alegría, el bienestar mental y la conexión entre las personas a través de algo tan simple como reír. Esta celebración también busca promover la paz, la amistad y una mayor conciencia global.
Pero, ¿son reales los efectos de la risa?
La risa, ¿es la mejor medicina?
La llamada “risoterapia” es una técnica que utiliza el humor como herramienta para reducir el dolor, el estrés y las emociones negativas. Su propósito es mejorar la calidad de vida y suele emplearse como apoyo en situaciones difíciles o ante enfermedades.
Al reír, el cuerpo libera endorfinas, neurotransmisores asociados con la sensación de bienestar. Estas sustancias no solo elevan el estado de ánimo, sino que también ayudan a disminuir el estrés y a reforzar el sistema inmunológico.
Según investigadores de Mayo Clinic, está comprobado que una buena carcajada tiene efectos muy positivos a corto plazo. Al reír, no solo se alivia la mente, sino que se provocan cambios físicos, con grandes beneficios en la salud.
El poder de la risa ofrece los siguientes beneficios a corto plazo:
- La risa aumenta la inhalación de oxígeno, lo que ayuda a estimular órganos como el corazón, los pulmones y los músculos.
- Aumenta la liberación de endorfinas por parte del cerebro, lo que puede reducir la percepción del dolor.
- Activa y alivia la respuesta al estrés.
- Alivia la tensión al relajar los músculos.

Según investigaciones difundidas por Psychology Today, las personas que tienen un buen sentido del humor y ríen con frecuencia podrían vivir más tiempo y obtener mejores resultados frente a enfermedades crónicas. Más allá de ser un impulso pasajero del ánimo, la risa puede entenderse como un hábito que contribuye al bienestar físico, mental y social a largo plazo.
Sus beneficios a largo plazo incluyen:
- Mejora del sistema inmunológico, a través de la liberación de neuropéptidos que ayudan a combatir el estrés y enfermedades potencialmente más graves.
- Mejora la autoestima y favorece una visión más optimista de la realidad.
- Ayuda a conciliar mejor el sueño, sobre todo en las personas que padecen insomnio.
- Facilita la forma de afrontar situaciones difíciles.
- Ayuda a conectar con otras personas.
- Mejora el estado de ánimo.
Aquí lo tienes: la próxima vez que sientas que el estrés te sobrepasa, que necesites levantar el ánimo o mejorar tu descanso, prueba a reír, ya sea a solas o en compañía. La risa, de una forma u otra, siempre aporta algo positivo.
