El avance del gusano barrenador del Nuevo Mundo en Texas ha encendido las alertas sanitarias y económicas en Estados Unidos, donde las autoridades y especialistas aún intentan determinar cómo logró ingresar el parásito al país después de casi cinco décadas sin registrarse casos en el ganado.
El primer caso fue confirmado a principios de junio en un ternero del condado de Zavala. Desde entonces, el número de animales infectados ha aumentado a 32, entre bovinos, ovejas y cabras, de los cuales 14 ya fueron declarados inactivos tras recibir tratamiento. La mayoría de los casos se concentra en el sur de Texas, aunque la detección de un perro infectado en Nuevo México ha generado nuevas interrogantes sobre el alcance real de la plaga.
Incertidumbre en la propagación del gusano barrenador
Mientras que la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, responsabilizó a las políticas migratorias de la administración de Joe Biden por la expansión de la plaga hacia Texas y Centroamérica, los legisladores demócratas rechazaron esa versión y pidieron evitar la difusión de información sin evidencia, al señalar que no existen pruebas de que los migrantes hayan introducido el gusano barrenador al país.
Kevin Esch, vicepresidente ejecutivo de la empresa de salud animal Zoetis Inc., afirmó que gran parte de las teorías actuales son especulaciones. Los especialistas consideran que todavía es imposible determinar con certeza cómo ingresó el parásito a Estados Unidos. Sin embargo, comprender el origen del brote será clave para erradicar la plaga, un proceso que podría prolongarse durante varios años.
Expertos consideran poco probable que la plaga haya cruzado la frontera por sí sola, puesto que las moscas adultas del gusano barrenador solo pueden desplazarse distancias relativamente cortas. Una de las hipótesis más sólidas es que el parásito llegó a través de animales infectados transportados por personas, aunque también se analiza la posibilidad de que hubiera ingresado mediante fauna silvestre o mascotas que no fueron inspeccionadas.
No obstante, Esch advirtió que tampoco puede descartarse por completo una migración natural de la plaga. Por su parte, Alec Gerry, profesor de entomología de la Universidad de California en Riverside, explicó que los primeros animales infectados en Texas eran demasiado jóvenes para haber cruzado la frontera, lo que indica que adquirieron el parásito dentro del estado a través de otros animales domésticos o silvestres.
Ante la posibilidad de que el gusano barrenador continúe propagándose sin ser detectado, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estableció cuarentenas en zonas de más de una docena de condados del sur de Texas. Además, varios estados restringieron el ingreso de ganado procedente de esa región, mientras las autoridades federales trabajan junto con el Departamento de Seguridad Nacional para reforzar la vigilancia en la frontera mediante drones, inteligencia artificial y programas de monitoreo de fauna silvestre.

Casos activos de mosca del gusano barrenador en Estados Unidos
El Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS) del USDA, elaboró un tablero que muestra un panorama actualizado de los casos confirmados de mosca del gusano barrenador del Nuevo Mundo en animales y de moscas silvestres en Estados Unidos.
El tablero recoge los casos individuales en animales por condado y estado, tipo de animal y especie, fecha de confirmación y estado, en dos categorías:
Casos activos en animales – Aquellos en los que se están llevando a cabo medidas de mitigación de la enfermedad en el animal en cuestión hasta que esté libre de miasis por el gusano de la carne del Nuevo Mundo (NWS), lo que incluye el tratamiento y el cuidado de las heridas del animal infestado.
Casos inactivos en animales – Situaciones en las que ya no se requieren medidas de mitigación para ese animal. Esto ocurre cuando el animal se ha recuperado por completo, con la miasis resuelta y el tratamiento finalizado, o cuando se han tomado las medidas adecuadas para prevenir la propagación.
Aunque los casos de animales individuales puedan pasar a un estado inactivo, es posible que aún existan zonas infestadas activas en esas áreas hasta que se cumplan condiciones adicionales para la liberación de la zona infestada, señala el APHIS en su sitio web.

