El subsecretario de Estado para Asuntos Económicos, Jacob Helberg anunció el 23 de marzo que Estados Unidos bajo la administración de Trump, planea aportar $250 millones de dólares a un consorcio de inversión que ayudaría a financiar proyectos destinados a fortalecer las cadenas de suministro de energía y minerales críticos.
Según las declaraciones de Helberg, Estados Unidos administraría ese fondo y trataría de obtener hasta un billón de dólares en compromisos de fondos soberanos e inversores institucionales.
El “Consorcio de Inversiones Pax Silica” de carácter voluntario, estará integrado por Japón, India, Corea del Sur, el Reino Unido, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Singapur. Esta medida tiene como objetivo fortalecer las alianzas estratégicas frente a naciones adversarias, como China, mediante la obtención de capital.
Aunque se han planteado dudas sobre la viabilidad del consorcio, Helberg afirmó que este fondo “servirá de catalizador para animar a socios de todo el mundo a destinar capital real a objetivos estratégicos comunes”.

Consorcio de Inversiones Pax Silica
El consorcio representa una extensión de la declaración Pax Silica promovida por Estados Unidos en diciembre pasado. En este marco, el gobierno estadounidense y los inversionistas institucionales evaluarán una cartera de proyectos. Según Helberg, una de las prioridades centrales será impulsar inversiones orientadas a asegurar el acceso a energía y minerales estratégicos para Estados Unidos y sus aliados, con énfasis en la seguridad de recursos, la logística y la infraestructura energética.
En sus declaraciones, Helberg explicó que el consorcio se lanza como una coalición, ya que los países participantes se reunirán para revisar una lista de proyectos ya definida, para discutir las decisiones de inversión de manera conjunta.
La estrategia de cadenas de suministro liderada por Estados Unidos, Pax Silica, se ha ampliado para incluir proyectos de infraestructura energética tras el bloqueo del estrecho de Ormuz. El objetivo es evitar “puntos únicos de falla”, señaló Helberg, aludiendo a los efectos en cascada que la guerra con Irán ha generado en los mercados energéticos. La iniciativa energética será encabezada por el subsecretario de Energía, James Danly.
Esta propuesta surge en respuesta a la creciente preocupación por la vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales, evidenciada por el conflicto que ya se extiende por casi un mes. Durante este periodo, infraestructuras energéticas y rutas marítimas clave en la región del Golfo han sido atacadas, interrumpiendo el flujo de petróleo, gas natural y otros insumos esenciales para la manufactura mundial.
En este contexto, Pax Silica se perfila como la primera iniciativa que articula a diversos países en torno a minerales críticos, infraestructura de inteligencia artificial y semiconductores como activos estratégicos compartidos.
Los países participantes colaboran para reforzar la seguridad de las cadenas de suministro tecnológicas globales, abarcando áreas como software y plataformas digitales, infraestructura de datos, computación y semiconductores, manufactura avanzada, procesamiento de minerales y energía.