Más de 208.000 SUV Volkswagen y Audi deberán pasar por los concesionarios en Estados Unidos debido a una falla que puede comprometer uno de los sistemas más importantes de cualquier vehículo: la dirección.
Volkswagen Group of America llamó a revisión 208.724 vehículos por un posible deterioro de uno de los pernos que fijan la cremallera de dirección al bastidor auxiliar. La humedad puede alcanzar esa pieza, provocar corrosión y, con el tiempo, hacer que se fracture.
Si el perno se rompe, la cremallera puede quedar sostenida por un único punto. Esto aumenta la carga sobre el sistema y puede terminar dañando la carcasa de la propia cremallera, con consecuencias directas sobre la capacidad del conductor para controlar el vehículo.
La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) advirtió que una rotura de esa carcasa puede provocar la pérdida del control de la dirección y aumentar el riesgo de un choque.
¿Qué vehículos están incluidos en el recall?

El llamado a revisión no afecta a todos los Volkswagen y Audi que circulan en Estados Unidos, sino a modelos y años específicos.
La campaña incluye 85.713 Volkswagen Tiguan modelo 2018, fabricados entre marzo de 2017 y junio de 2018. También comprende 82.601 Volkswagen Atlas de los años modelo 2018 y 2019, producidos entre noviembre de 2016 y septiembre de 2018.
A ellos se suman 40.410 Audi Q3 de los años modelo 2019 a 2021, fabricados entre mayo de 2019 y julio de 2021.
En total, son 208.724 SUV alcanzados por el recall.
Esto no significa que todos tengan efectivamente el defecto. La NHTSA estimó que el problema potencial estaría presente en alrededor del 1% de las unidades incluidas en la campaña. Volkswagen y Audi, además, no tenían conocimiento de accidentes, incendios, personas lesionadas o muertes relacionados con esta falla.
¿Cuándo puede aparecer el problema?
La falla podría hacerse especialmente evidente durante maniobras a baja velocidad, como estacionar o realizar giros en espacios reducidos.
Los conductores también deberían prestar atención a ruidos inusuales, como chasquidos o golpes secos durante estas maniobras. Si aparecen problemas en la dirección después de estacionar o girar a baja velocidad, la recomendación es comunicarse con un concesionario para revisar el vehículo.
La solución prevista se concentra en el componente que origina el problema. Los concesionarios reemplazarán el perno derecho por una nueva pieza con recubrimiento polimérico resistente a la corrosión. No está previsto sustituir preventivamente toda la cremallera de dirección en cada uno de los SUV involucrados.
La reparación será realizada sin costo para los propietarios de los vehículos afectados y las notificaciones por correo están previstas para comenzar el 10 de noviembre.
Cómo comenzó la investigación
El problema no surgió inicialmente en Estados Unidos. Volkswagen comenzó a investigarlo después de recibir un primer reporte de campo fuera de Norteamérica en octubre de 2024.
La compañía realizó inspecciones y evaluaciones de ingeniería para determinar el origen de la posible falla. Un segundo caso fue reportado en agosto de 2025 y posteriormente llegó un tercer aviso, también fuera de Norteamérica.
A partir de esos antecedentes y de las pruebas realizadas, Volkswagen y Audi decidieron avanzar con el retiro voluntario de las unidades potencialmente afectadas en Estados Unidos.
Un pequeño componente, un problema de seguridad importante
El caso muestra por qué los recalls forman parte del mantenimiento y la seguridad de cualquier vehículo, incluso cuando todavía no existen reportes de accidentes asociados con una falla.
Para quienes conducen todos los días, ya sea un automóvil, un SUV o un vehículo comercial, revisar los llamados a revisión del fabricante es otra forma de anticiparse a problemas mecánicos que pueden aparecer en la carretera.
También recuerda algo básico pero importante: no todas las fallas graves comienzan con una señal evidente. En este caso, el origen está en un perno expuesto a la humedad y la corrosión, una pieza pequeña cuya eventual rotura puede comprometer todo el sistema de dirección.
Por eso, además del mantenimiento periódico, prestar atención a ruidos, cambios en la dirección y comunicaciones del fabricante puede ayudar a detectar un problema antes de que se convierta en un riesgo en el camino.
Los propietarios pueden verificar si su vehículo está alcanzado por un recall utilizando el número de identificación del vehículo (VIN) en el sistema de la NHTSA.
Para quienes pasan muchas horas en las carreteras de Estados Unidos, la prevención empieza antes de poner el vehículo en marcha: mantenimiento al día, atención a las señales y recalls pendientes, resueltos a tiempo.
