El transporte marítimo de cargas en Estados Unidos mantiene elevados niveles de actividad durante 2026. Según la actualización de noviembre del Bureau of Transportation Statistics (BTS), la capacidad semanal de los buques portacontenedores que arriban a los puertos del país continúa por encima de los niveles registrados durante buena parte de 2022 y 2023.
Los registros muestran una capacidad cercana a los 2 millones de unidades equivalentes a contenedores de veinte pies (TEU), después de alcanzar picos superiores a los 2,4 millones durante el período analizado.
Este crecimiento refleja el dinamismo del comercio y la actividad logística, en un contexto en el que el movimiento de mercancías, el consumo y las necesidades de abastecimiento mantienen un papel fundamental en la economía estadounidense.
Una recuperación sostenida

La serie histórica publicada por el BTS permite observar los cambios que experimentó el transporte marítimo de contenedores desde 2019.
Durante 2022 se registraron algunos de los niveles más bajos del período, con una caída puntual cercana a los 1,3 millones de TEU semanales. A partir de 2023, la capacidad comenzó a recuperarse y durante 2025 y 2026 alcanzó niveles superiores a los observados en buena parte de los años anteriores.
Los máximos registrados en 2026 se aproximaron a los 2,5 millones de TEU, mientras que las últimas mediciones de septiembre muestran valores cercanos a los 2 millones.
Estas cifras representan la capacidad de los buques que ingresan a los puertos, no el volumen efectivo de mercancías transportadas. Sin embargo, constituyen una referencia relevante para evaluar la evolución de la oferta de transporte marítimo.
El transporte terrestre, fundamental para la actividad portuaria

El movimiento de mercancías a través de los puertos requiere una conexión eficiente con las redes de carreteras y ferrocarriles que abastecen los centros de distribución y los principales mercados del país.
Por eso, la actualización de noviembre del BTS también incorpora indicadores sobre la velocidad promedio de los camiones en diez puntos críticos de congestión y los tiempos de circulación en los accesos a los puertos de Los Ángeles y Long Beach, en California, y Nueva York y Nueva Jersey.
Entre las variables analizadas figura el Planning Time Index, utilizado para estimar el tiempo adicional que deben contemplar las empresas de transporte ante posibles demoras.
Estos datos permiten evaluar la eficiencia de los corredores logísticos y mejorar la planificación de entregas, especialmente en las operaciones que combinan transporte marítimo y terrestre.
Costos del diésel, tarifas y actividad ferroviaria
El informe también actualiza indicadores económicos y operativos vinculados con el transporte de mercancías.
Entre ellos se encuentran los precios del diésel, el índice de precios al productor del transporte por carretera, las tarifas marítimas internacionales y la incorporación de nuevos transportistas al sistema federal Motor Carrier Management Information System (MCMIS).
En el sector ferroviario, el BTS realiza un seguimiento de las velocidades promedio de los trenes, la cantidad de vagones en operación, los tiempos de permanencia en terminales y el movimiento de unidades intermodales.
La combinación de estos indicadores permite observar cómo interactúan los distintos medios de transporte y detectar posibles dificultades en la circulación de mercancías.
Perspectivas para las empresas de transporte
La recuperación de la capacidad marítima respecto de los mínimos de 2022 constituye una señal positiva sobre la disponibilidad de transporte de contenedores en Estados Unidos.
Para las empresas de transporte terrestre, los operadores logísticos y los intermediarios de cargas, el seguimiento de esta actividad resulta importante para planificar operaciones, coordinar entregas y evaluar los costos asociados con el movimiento de mercancías.
El BTS publica estos indicadores mensualmente como parte de un sistema de seguimiento desarrollado desde 2020, con participación de distintas agencias federales.
