Las CDL y las escuelas encargadas de formar a conductores comerciales están bajo un nuevo nivel de control federal. Más de 110 proveedores de Entry-Level Driver Training (ELDT) deberán dejar de operar, mientras que otros 160 enfrentan procesos de remoción del registro de la Federal Motor Carrier Safety Administration (FMCSA).
Las medidas forman parte de una ofensiva coordinada entre el Departamento de Transporte (USDOT), la FMCSA, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Departamento de Justicia (DOJ) contra irregularidades en la capacitación, evaluación y emisión de licencias comerciales.
Uno de los datos que encendió las alarmas está relacionado con el dominio del inglés. Las más de 110 escuelas retiradas de emergencia del Training Provider Registry (TPR) estaban asociadas con más de 5.000 conductores que posteriormente fallaron controles relacionados con el requisito federal de English Language Proficiency (ELP).
Por otro lado, 175 investigadores federales realizaron casi 400 inspecciones a proveedores de capacitación en 40 estados. Como resultado, más de 160 recibieron avisos de propuesta de remoción del registro federal.
Para camioneros, fleets y compañías de transporte, el mensaje es claro: el control ya no termina en una inspección del conductor en la carretera. Las autoridades están revisando también cómo se capacita a los futuros truckers, quién los entrena y cómo se administran las pruebas necesarias para obtener una CDL.
¿Qué encontraron los inspectores en las escuelas CDL?

La investigación federal detectó diferentes incumplimientos entre los proveedores de capacitación.
Entre ellos aparecieron espacios insuficientes para realizar las maniobras exigidas, instructores que no contaban con las licencias correspondientes, falta de documentación sobre las evaluaciones y establecimientos que no reunían las condiciones necesarias para brindar la capacitación.
Uno de los casos mencionados por la propia FMCSA involucró a un proveedor que declaró que su aula funcionaba dentro de un autobús escolar ubicado en la parte trasera de un trailer.
Para las más de 110 escuelas alcanzadas por la remoción de emergencia, la consecuencia es inmediata: deben cesar sus operaciones como proveedores de capacitación. Esto incluye las clases, el uso de instalaciones para instrucción y el entrenamiento behind-the-wheel.
Pero los controles no terminan en las escuelas. El Gobierno también anunció una auditoría nacional sobre los examinadores externos que realizan las pruebas prácticas para obtener una CDL y sobre la manera en que los estados supervisan ese sistema.
El inglés vuelve al centro de los controles CDL
Uno de los puntos centrales de la ofensiva es el cumplimiento del English Language Proficiency.
Desde junio de 2025, más de 28.000 conductores fueron puestos out of service por infracciones relacionadas con este requisito, según los datos difundidos por el Departamento de Transporte.
La FMCSA revisó los registros de inspecciones en carretera de conductores citados por incumplimientos del ELP y cruzó esa información con el Training Provider Registry. El objetivo fue identificar proveedores que repetidamente habían certificado a conductores que después no cumplían con los estándares federales.
Para quienes están comenzando una carrera en el trucking, la situación refuerza la importancia de verificar que la escuela elegida figure correctamente en el registro de la FMCSA y cumpla con todos los requisitos de Entry-Level Driver Training.
Obtener una CDL a través de un proveedor que posteriormente sea eliminado del registro puede generar problemas que van mucho más allá del costo de la capacitación.
También habrá controles sobre quienes toman los exámenes
La ofensiva federal no se limita a quienes enseñan.
La FMCSA anunció una auditoría nacional de los third-party skills testers, los examinadores externos autorizados para administrar las pruebas prácticas necesarias para obtener determinadas licencias comerciales.
Los estados también estarán bajo supervisión.
Cuando la FMCSA detecta deficiencias en un programa estatal de CDL puede exigir un Corrective Action Plan. Si los problemas no se solucionan, el estado puede enfrentar la retención de fondos federales destinados a carreteras.
En los casos más graves, la FMCSA puede iniciar un proceso de decertificación. Un estado cuyo programa sea decertificado puede quedar impedido de emitir, renovar, transferir o realizar upgrades de CDL.
El alcance de las medidas demuestra que el problema ya no está limitado a determinadas escuelas: el Gobierno está revisando diferentes puntos del sistema que permite formar, evaluar y habilitar a los conductores comerciales.
Inspecciones en más de 200 escuelas y negocios
El Departamento de Seguridad Nacional también puso en marcha acciones específicas relacionadas con el sector.
Homeland Security Investigations (HSI) coordinó el 31 de agosto inspecciones sobre más de 200 escuelas y negocios relacionados con CDL en 23 estados.
Las investigaciones abarcan posibles casos de fraude con licencias comerciales, empleo no autorizado, fraude de identidad, delitos financieros, explotación laboral y otras irregularidades vinculadas con el transporte.
Entre las investigaciones en curso también aparecen empleados de organismos estatales sospechados de aceptar pagos para ayudar a determinadas personas a evitar requisitos para obtener licencias, además de posibles irregularidades en certificaciones médicas necesarias para acceder a una CDL.
El Departamento de Justicia anunció, además, la creación de la Joint Task Force Crossroads of America, que reúne a autoridades de Illinois, Indiana, Michigan y Ohio con agencias federales como DOT, FMCSA, FBI, DEA, HSI e ICE.
La iniciativa busca combatir el fraude y otras actividades ilegales vinculadas con el transporte comercial, además de reforzar la seguridad en las carreteras.
¿Qué cambia para los camioneros?
Para un conductor que obtuvo su CDL siguiendo todos los procedimientos, la nueva etapa puede traducirse en controles más rigurosos sobre licencias y documentación, especialmente cuando existan dudas sobre la capacitación recibida o la forma en que se realizaron los exámenes.
Para los nuevos conductores, elegir una escuela autorizada pasa a ser todavía más importante. Un proveedor que promete acelerar excesivamente el proceso o evitar determinados requisitos puede terminar generando un problema mucho mayor para el propio trucker.
Las fleets y compañías de transporte también tienen motivos para prestar atención.
Verificar CDL, antecedentes, medical certificates y documentación de contratación puede ser cada vez más importante ante el crecimiento de las investigaciones sobre diferentes puntos de la cadena.
El Departamento de Transporte informó que durante el último año y medio más de 8.000 escuelas consideradas no calificadas fueron eliminadas del registro de la FMCSA. Además, los estados debieron cancelar más de 30.000 licencias que, según las autoridades federales, habían sido emitidas irregularmente a conductores extranjeros.
Las CDL, cada vez más bajo la lupa
La discusión alrededor de las licencias comerciales también está atravesada por la política migratoria, pero para el trucking existe una cuestión mucho más concreta: garantizar que quien recibe una CDL haya sido correctamente capacitado, evaluado y habilitado para manejar un commercial motor vehicle.
Las investigaciones actuales apuntan precisamente a distintos eslabones de ese proceso: escuelas, instructores, examinadores, organismos estatales, certificaciones médicas y empresas.
También es importante diferenciar las irregularidades documentales o de capacitación de las afirmaciones generales sobre seguridad vial. La existencia de fraude o incumplimientos debe investigarse, pero el origen migratorio de un conductor no determina por sí mismo su nivel de seguridad al volante.
Lo que sí está claro es que el sistema CDL atraviesa una etapa de mayor fiscalización.
Para los truckers que trabajan cumpliendo las reglas, tener una licencia válida, mantener la documentación actualizada y verificar que la capacitación provenga de proveedores registrados será fundamental.
Una irregularidad con una CDL puede dejar un camión fuera de servicio y afectar ingresos, contratos, operaciones e incluso seguros. Cumplir con los requisitos federales no es solamente un trámite: forma parte de proteger el trabajo, el negocio y viajar asegurado.
