La industria del transporte por carretera suele percibirse como un espacio predominantemente masculino Aunque con el paso del tiempo cada vez es más común encontrar mujeres dentro del sector, en 1918 la realidad era muy distinta. En aquella época, una mujer camionera resultaba una figura disruptiva: alguien que se atrevía a desafiar los estereotipos establecidos, una mujer que dejaría huella. Esta es la historia de Luella Bates, considerada la primera mujer camionera, una mujer que demostró que la industria del transporte no tiene género.

Luella Bates: una pionera de la industria del transporte por carretera
Luella Bates no solo fue camionera, fue pionera de la industria. Originaria de Wisconsin, Bates se desarrolló como conductora, mecánica e inspectora de camiones, convirtiéndose en una de las figuras más importantes del transporte por carretera.
Comenzó su carrera como camionera en 1918, luego de que muchas mujeres se vieran en la necesidad de tomar el trabajo de sus esposos, que habían sido llamados para combatir en la Primera Guerra Mundial. Bates fue una de las 150 mujeres contratadas por Four Wheel Drive Auto Co. (FWD) en Clintonville, Wisconsin, donde algunas de ellas, después de recibir formación, trabajaron como conductoras de pruebas para los camiones fabricados por la empresa.
Durante el tiempo en que Bates y su compañeras conductoras trabajaron con FWD, se encargaron de recorrer miles de kilómetros, conduciendo los camiones en diversas condiciones climáticas y viales alrededor de todo Wisconsin. Estas mujeres no solo perfeccionaron sus habilidades al volante, sino que también adquirieron conocimientos mecánicos.
Al terminar la guerra, muchas de ellas cambiaron la cabina por el hogar; pero Luella Bates decidió que su lugar estaba en un camión. Bates adquirió tanto entusiasmo y experiencia, que se convirtió en una personalidad de FWD.
En 1920, la empresa envió a Bates a giras fuera de Wisconsin, donde desempeñó las funciones de probadora, demostradora, mecánica y embajadora de los camiones de la empresa. Esta gira formaba parte de la campaña publicitaria “Safety First” de FWD y Francis Hugo, durante la cual Bates visitó 25 ciudades y se convirtió en la primera mujer en obtener la licencia de conducir en el estado de Nueva York. Bates desempeñaba todas sus funciones con pasión y competencia inigualables, dejando en claro que los camiones no solo eran para hombres.
“Me gusta este negocio y espero seguir en él», afirmó Bates en el Periódico Times, con sede en Shreveport, Luisiana.

El legado de Luella Bates
La historia de Luelle Bates sigue teniendo un impacto trascendental incluso en nuestros tiempos. Las mujeres continúan siendo una minoría en la industria del transporte por carretera; factores como las responsabilidades familiares, los horarios exigentes y las preocupaciones de seguridad representan obstáculos que dificultan su desarrollo profesional como camioneras. Sin embargo, Bates se mantiene como una fuente de inspiración para muchas de ellas. No solo abrió camino, sino que también sentó bases fundamentales dentro de la industria.
“A partir de ahora, ten cuidado con lo que dices sobre los camioneros en general. No todos son personas corpulentas con un amplio vocabulario malsonante”, declaró Bates en un artículo de la revista Popular Science Monthly, de 1920.