Los controles federales sobre la industria del transporte siguen intensificándose en Estados Unidos. Después de una primera etapa en Florida, el Gobierno amplió Operation Highway Shield, un operativo conjunto del Departamento de Transporte (USDOT) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que ahora alcanzó a Illinois, Indiana, Iowa y Ohio, algunos de los principales corredores logísticos del país.
La primera fase de la operación se llevó a cabo en marzo en Florida, donde las autoridades realizaron más de 3.300 inspecciones, retiraron de servicio a 176 conductores, detectaron 54 casos relacionados con el incumplimiento del requisito de dominio del inglés, efectuaron 35 arrestos por distintos delitos y detuvieron a 42 personas por infracciones a las leyes migratorias.
Según el Departamento de Transporte, esa experiencia sirvió como base para ampliar el programa a otros estados con fuerte actividad de transporte de carga.
La segunda fase se desarrolló entre el 28 y el 30 de julio con la participación de inspectores de la Federal Motor Carrier Safety Administration (FMCSA), agentes de Immigration and Customs Enforcement (ICE), Homeland Security Investigations (HSI) y patrullas estatales.
De acuerdo con el USDOT, durante los tres días de operativos se realizaron 3.487 inspecciones, que finalizaron con 766 conductores y vehículos fuera de servicio por incumplimientos relacionados con la seguridad.
Además, las autoridades informaron la detención de 51 inmigrantes en situación irregular, entre ellos 21 conductores que operaban con licencias comerciales no domiciliadas (Non-Domiciled CDL) emitidas por California y Nueva York.
También se realizaron 86 arrestos por distintos delitos, entre ellos episodios de violencia vial y violencia doméstica, se emitieron 36 infracciones por no cumplir con los requisitos federales de dominio del idioma inglés y se recuperó carga robada valuada en casi un millón de dólares.
🚨RESULTS ARE IN🚨
— Secretary Sean Duffy (@SecDuffy) August 4, 2026
DAY 1 OF “OPERATION HIGHWAY SHIELD” in Indiana, Illinois, Iowa, and Ohio — cracking down on illegal alien truckers:
❌ About 800 unsafe truckers off the road
❌ 36 English proficiency violations
❌ 51 illegal immigrants holding non-domiciled CDLs detained,… pic.twitter.com/wf11A9pnGD
Una estrategia nacional
Para el Gobierno estadounidense, Highway Shield forma parte de una estrategia destinada a reforzar la seguridad vial y combatir el fraude dentro del sistema de transporte comercial.
El secretario de Transporte, Sean P. Duffy, afirmó que el trabajo conjunto con el Departamento de Seguridad Nacional busca «asegurar las carreteras, eliminar el fraude y restaurar la integridad del transporte de carga en Estados Unidos». El funcionario sostuvo además que la administración continuará incrementando los controles sobre conductores que operen sin cumplir los requisitos exigidos por la legislación federal.
Por su parte, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, señaló que el operativo permitió retirar de las rutas a más de 800 conductores considerados de riesgo por diferentes motivos, incluyendo infracciones migratorias, incumplimientos regulatorios y problemas relacionados con las licencias comerciales.
El administrador de la FMCSA, Derek Barrs, agregó que las inspecciones también buscan combatir redes de fraude vinculadas con escuelas de capacitación, registros de horas de servicio manipulados y otras prácticas ilegales que afectan la seguridad del transporte.
El requisito del inglés vuelve a ser prioridad
Uno de los puntos centrales de la operación fue el cumplimiento de las normas sobre English Language Proficiency (ELP).
La regulación federal exige desde hace décadas que los conductores comerciales puedan leer señales de tránsito, comprender instrucciones oficiales y comunicarse con los inspectores durante controles o situaciones de emergencia.
Durante esta segunda etapa, 36 conductores fueron sancionados por no cumplir con ese requisito, una cifra que confirma el endurecimiento de los controles sobre esta normativa desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
Más inspecciones y menos margen para errores

Operation Highway Shield forma parte de una serie de medidas impulsadas durante 2026 para fortalecer la fiscalización del transporte comercial.
En febrero, la FMCSA desarrolló Operation SafeDRIVE, un operativo nacional que terminó con casi 2.000 conductores y vehículos retirados de circulación por diferentes incumplimientos. Posteriormente, la agencia anunció junto con Homeland Security una investigación conjunta sobre presuntas irregularidades en escuelas de capacitación para obtener la Licencia Comercial de Conducir (CDL).
El Departamento de Transporte también informó que desde la orden ejecutiva firmada por el presidente Trump en abril de 2025 para reforzar la integridad de la industria del transporte se retiró de servicio a 26.000 conductores que no cumplían con los requisitos de dominio del inglés, se clausuraron 8.000 escuelas de conducción consideradas fraudulentas y se revocaron más de 30.000 licencias comerciales emitidas de manera irregular a conductores extranjeros sin la debida verificación, según cifras oficiales.
Qué significa para transportistas y empresas
Más allá del debate político que generan estas medidas, el mensaje para la industria es claro: las inspecciones federales son cada vez más frecuentes y ahora involucran a múltiples agencias trabajando de manera coordinada.
Hoy una inspección puede incluir la revisión de la licencia comercial, la documentación del vehículo, las horas de servicio registradas en el ELD, el estado mecánico del camión, la capacidad del conductor para comunicarse en inglés cuando la normativa lo exige e, incluso, verificaciones relacionadas con la situación migratoria cuando intervienen agencias federales competentes.
Para propietarios de flotas y transportistas independientes, esto implica la necesidad de reforzar los controles internos antes de cada viaje, verificar periódicamente la documentación de los conductores, mantener los registros actualizados y asegurarse de que toda la operación cumpla con las regulaciones federales vigentes.
En un contexto donde las inspecciones aumentan y la coordinación entre organismos federales es cada vez mayor, la prevención continúa siendo la mejor herramienta para evitar inmovilizaciones, multas, retrasos operativos y pérdidas económicas. Además, contar con una cobertura de seguro adecuada sigue siendo un respaldo fundamental para proteger la continuidad del negocio frente a cualquier imprevisto.
